jueves, 19 de noviembre de 2015

"DESPUÉS DE LA GUERRA; LA PAZ".




"BERRINCHES ENTRE DOS AMANTES".

.- No apartéis de mi los ojos;
que son una maravilla,
quiero verlos sin enojos...
¡Iremos los dos a Sevilla!.

La dama parca y sencilla;
juega con sus dos trencillas,
se encoje sobre la silla...
De su yegua maravillas.

.- Siendo de Jerez; me humilla.
por ser guapa y sevillana,
ya lo veo de rodillas...
Y me cuenta que me ama.

. - Tengo el corazón en llamas;
la falsedad se maldice,
eres mi bella sultana...
Y mi corazón lo dice.

Este amor; ¿quien lo bendice?.
es débil como una hoja,
en otoño hay días grises...
Hay sacerdotes y monjas.

Será aquello que tu escojas;
¿si vos queréis ser amada?,
¡daos prisa; no sois coja!...
Y vendréis pronto a mi cama.

Surge la llama sagrada;
hay lágrimas en vuestros ojos,
seréis feliz y bañada...
Besaré esos labios rojos.

.- Yo también tengo un antojo;
las palabras me han herido,
mis nervios en un manojo...
¿Sois mi amante; o mi querido?.

Hay problemas que han venido;
nunca cerraré mi puerta,
murmuraciones he oído...
Que me dejan medio muerta.

Quiero que me deis respuesta;
se me agarrota el sentido,
de oírlos quedé traspuesta...
Seré vuestra; arrepentido.

 
 

Hace días que no respiro;
por el amor que atesoro,
amargo tiempo y suspiros...
Por mi persona y decoro.

Por ese motivo lloro;
pedís que seáis mi dueño,
os lo suplico; os imploro...
¡Jamás abandoneis mi sueño!.

.- Sois ese ángel risueño;
y vuestras alas me toca,
os prometo más empeño...
Quiero besaros en la boca.

.- No se si me he vuelto loca;
besadme ya; os lo ruego.
todo esto me trastoca...
¡No lo dejéis para luego!.

Palabras de amor y fuego;
con plenitud y avaricia,
como habrán muy pocos juegos...
Con el hambre y la codicia.

Quiero aflorar las delicias;
que con cien gustos encierra,
proteged bien las caricias...
Y volar sobre la tierra.

Veo el festín sobre la sierra;
hay damas que no se quejan,
la mitad buscan la guerra...
Hay muy pocas que se dejan.

.- Otras muchas son pellejas;
cuan verdad; que nunca acierto.
En multitud de callejas...
Habrá un ochenta por ciento.

Os noto un bonito acento;
cubierta sobre matojos,
muy caliente es vuestro aliento...
Dejo de estar en hinojos.

Hay lágrimas en vuestros ojos;
son estrellas inocentes,
¿será el polvo de rastrojos?...
Ahora os veo diferente.

.- ¡Besad mi boca y mi frente!;
acariciadme mis pechos,
como en la guerra indecente...
De un soldado con derechos.

"Guti"."El romancero".