martes, 26 de octubre de 2021

"DEMASIADO BARCO PARA UN POBRE MARINERO".

"TENGO QUE CAMBIAR DE AMANTE".

.- Meterse en aquel suburbio.
Es como entrar en el cielo.
Ojos verdes y pelo rubio...
Mi amada no tiene celos.

Tengo que tocar el suelo.
Y decir okey al trato.
Los porteros son muy fieros...
Se acabaron los maltratos.

Es como entrar al teatro.
Y encontrarse con el fuego.
Eso es un mal retrato...
Seria dejarlo hasta luego.

Es seguir con malos juegos.
¿Si son ricos que lo compren?.
Sólo faltan buenos ruegos...
Y Con palabras pronombre.

Candela era su nombre.
Un cuerpo divino y prieto.
Necesita más de un hombre...
Lo noto cuando despierto.

Entre algarabía no miento.
Me levanté de la cama.
En mi bolsillo trescientos...
En una noche los gana.

Carita de porcelana.
Un cuerpo con elegancia.
Con el frío de la mañana...
Su gracejo sin sustancia.

Hay mujeres que son rancias.
Es el nivel que se alcanza.
Vaya pues la relevancia...
Entre sus pechos y su panza.

Agregué larga esperanza.
Con modales carreteros.
Pensando hacer la mudanza...
Como amante y caballero.

Sus labios muy embusteros.
Con cincuenta operaciones.
Tuvo un novio zapatero...
Anduvo en cien mil rincones.

Dueña de grandes melones.
Siendo altiva y laboriosa.
Destrozaba corazones...
Siendo necia y orgullosa.

Eso si, seguía hermosa.
Muy potente y atrevida.
Cachonda y muy graciosa...
Una amante muy querida.

Curada tenia la herida.
Ya encontrare otra mujer.
Que alivie aun mas mi vida...
Dándome aún mas placer.

Autor: Jesús Gutiérrez Pascual.- Guti.

"RECORDANDO A “ANTONIO MACHADO”.”MI SORIA QUERIDA”.


"DON ANTONIO AHÍ VA ESTA".

.- Señor Antonio Machado:
Los numantinos agradecen.
Me voy porque me han echado...
En este año tres veces.

Unos quince otros trece
A este paso son millones.
Al final vengo tres meses...
Viendo vagos en sus sillones.

La tierra de mis mayores.
Una tierra ruda y fría.
En verano los señores…
Acuden en sus correrías.

Terrazas y cafeterías.
Donde la gente me invita.
Antros de cervecería...
Según ellos beben pintas.

Es una tierra bendita.
Con sus perfumes de flores.
En el Invierno es maldita…
Con sus nieves y sus olores.

En el verano hay amores.
Lo que se da no se quita.
Hay Lolas que son Dolores...
Sin corpiño y sin braguitas.

Eres Soria favorita.
Con tus sierras y pradillos.
Con sus mujeres bonitas…
Oyendo sus chascarrillos.

En verano y tempranillo.
Las damas cantan victoria.
Les regalan los anillos...
Así comienza la historia.

Viviendo en mi amada Soria.
Con mis gentes y mi familia.
Seria contar otra historia…
Historias de maravillas.

Temprano sacan las sillas.
La moza tenia dieciocho
Se cuentan muchas rencillas...
Con seis botellas con corcho

Nació en el 48.
Era guapa y muy divina.
Tan preciosa y hecha un ocho…
Muy bonita y celosilla.

Con sus padres hay pelucílla.
Me acogieron a destiempo.
Sin el vino hay manzanilla...
Yo no los vi muy contentos.

Estuve muy poco atento.
Marché con la primavera.
Me despedí a destiempo…
Porque la quería de veras.

De noche no hubo manera.
Yo ya amaba aquella tierra.
Y a mi amada lavandera...
Siendo mi vida tan perra.

Por caminos de la sierra.
Con el perfume de flores.
Oliendo fresca la tierra…
Sintiendo miedo y dolores.

Lo rancio en los amores.
Las señoras y malqueridas.
Por corruptos y ladrones...
Saciados en la buena vida.

A dios mi Soria querida.
¡ Ahí te quedas corazón!.
Restañaré mis heridas…
Que ha dañado mi razón.

Me olvide de la pasión.
Lo de fuera me lo callo.
Eso es otra dirección...
¡No soy gitano soy payo!.

A la vista del Moncayo.
Yo me emociono y prosigo.
Me saludan los lacayos…
Pensando que soy mendigo.

A esa gente la bendigo.
Piensan que son diferentes.
En mis escritos lo digo...
Son bastardos inconscientes.

Tierra ruda de valientes.
Descendientes numantinos.
Tropiezo y caigo en saliente…
Entre lágrimas no atino.

Hago un alto bebo un vino.
Pasa un grupo que no canta.
Será muy largo el camino...
El cansancio no me espanta.

¡Cuánto te echaré yo en falta!.
Veo cercano varios pillos.
Y camino por la falda…
De una casa con portillo.

En su puerta veo chiquillos.
Medios desnudos con mantas.
Me sonríen los muy pillos...
Hay dos niñas con sus faldas

Me aprieto bien la bufanda.
Cercando están los pastores.
Con apariencia de banda...
Pastando en alrededores.

Son hombres muy perdedores.
Viviendo en plena montaña.
Ajados en sus verdores…
De la noche a la mañana.

Todos van peinando canas.
Tendrán sus setenta y ocho.
Me miran con poca ganas...
Hay vino tapado en corcho.

Cuentan los siete y el mocho.
En su lugar nunca he visto.
Un fuego con cuatro tronchos…
No muy fuerte y no previsto.

Estaba el jefe el más listo.
Un pastor de los mejores.
El cabrito esta está mal visto...
Eso cuentan los llorones.

Ya es pena que los mayores.
Vivan en plena montaña.
Aunque sean pocos pastores…
Pernoctando nunca engañan.

Urdiendo vagas patrañas.
Entrenan cuando son mozos.
Sin dormir y con legañas...
De viejos son orgullosos.

En abejar y sus trozos.
Con el ganado merino.
Pastan y hacen destrozos…
Preocupando a sus vecinos.

Vienen de largos caminos.
Portaban sus bicicletas.
Nunca pasaban por finos...
Con sus mujeres y sus tetas.

Ya brotan las violetas.
Con su perfume y sus hojas.
Se cimbrean las veletas…
En unas casas muy rojas.

Aquel que roba y se enoja.
Es que se droga con hierba.
Come mucho y no se moja...
Cuando una aguja se enebra.

Camino en valles y quiebras.
Evitando los zarzales.
Así es mi bella tierra…
Con corazón de zagales.

Este escrito son verdades.
Entre el vino y los pitillos.
Se pasan calamidades...
El saber de los listillos.

Es el campo y los chiquillos.
Me encuentro con viajeros.
Van montado en borriquillos…
Como simples pasajeros.

Los señores van primero.
Sus señoras no se avienen.
Sus Señorías los terceros...
A los señores convienen.

Aún se divisa la nieve.
En los altos de los riscos.
Gentes que van y otras vienen…
Unos pobres y otros ricos.

Políticos con buen pico.
Todos somos engañados.
Con el tiempo se hacen ricos...
Acaban muy mal parados.

Tengo los ojos bañados.
Y mis lágrimas resaltan.
Me he limpiado lo dañado…
Sin comentar ni una falta.

Lo digo y lo que encarta.
Viene el alto y bebo vino.
Mi vida en una carta...
Voy en busca del destino.

Prosigo pues mi camino.
Dejándome mal me cierro.
Mi corazón libertino…
Mi cuerpo acero y hierro.

Mis angustias en un cerro.
Mis maletas sin camisas.
Las ovejas en un encierro...
Yo camino más deprisa.

Lejanas oigo más risas.
Rumores oigo cerquita.
Atiendo lo que se guisa...
La noche sigue fresquita.

.¡A dios mi tierra bendita!.
Te llevo en el corazón.
Soria hermosa y maldita…
¡Me marcho sin mi razón!.

Autor: Jesús Gutiérrez Pascual.- Guti.

Recordando a Machado: Celebrando su Centenario.